La formalización de 19 integrantes de la organización criminal “Los Cojos de La Legua” dejó este jueves un total de 16 sujetos en prisión preventiva. Entre los imputados se encuentra el líder de la banda, César Liberona Miranda, junto a sus dos hermanos, mientras que otros tres involucrados en microtráfico quedaron con medidas cautelares de menor intensidad. La audiencia, desarrollada en el Centro de Justicia, fue dirigida por el fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, quien detalló los alcances de una investigación por narcotráfico que se extiende desde 2024, logrando desarticular esta estructura criminal que operaba con fuerza en el sur de la Región Metropolitana.
Durante la audiencia, el fiscal Barros destacó la conexión de la banda local con el Tren de Aragua. El fiscal confirmó que, según los antecedentes de la investigación, dos imputados de origen venezolano pertenecían a esta organización transnacional. Además, se reveló que el líder de “Los Cojos de La Legua” mantiene contacto directo con el jefe del Tren de Aragua para Sudamérica, Carlos González, quien se encuentra en proceso de extradición desde Colombia.
En el contexto de la lucha contra el crimen organizado, el fiscal abordó también las relaciones de la banda con funcionarios públicos, señalando que recibían información privilegiada de un funcionario policial. El fiscal también detalló las dificultades que enfrentaban los imputados para justificar su patrimonio, mencionando el uso de una empresa inexistente para generar remuneraciones ficticias, necesarias para justificar la compra de inmuebles y vehículos mediante lavado de activos.
El fiscal Barros subrayó la peligrosidad de la estructura local y la importancia de enfrentar las organizaciones nacionales. Si bien el Tren de Aragua es una amenaza transnacional, la banda de “Los Cojos de La Legua” representa un poder significativo en el territorio sur de la capital, con una operatividad y una estructura sólida que han resistido múltiples procedimientos judiciales. Uno de los hallazgos más relevantes de la investigación fue el método de comunicación utilizado por César Liberona para dar órdenes desde la cárcel, además de abordar el delito de lavado de activos, fundamental para desarticular las finanzas del narcotráfico.
El fiscal explicó que el dinero producto del narcotráfico debía ser ingresado al sistema financiero. Sin embargo, los imputados carecían de actividades lícitas que justificaran el origen de los recursos, lo que llevó a que intentaran “bancarizarse”. Para ello, adquirían bienes inmuebles y vehículos mediante leasing, sin contar con ninguna actividad laboral lícita que justificara el dinero obtenido. El tribunal, tras analizar las pruebas presentadas por la Fiscalía Metropolitana Sur, accedió a la prisión preventiva para la mayoría de los formalizados por delitos que incluyen tráfico de drogas, asociación ilícita para el narcotráfico, lavado de activos e infracción a la Ley de Armas. La investigación, que ha dejado más de 50 detenidos en total, ha permitido la incautación de más de 50 kilos de droga, armas, vehículos y dinero en efectivo.
