Un grupo transversal de diputados de Renovación Nacional (RN), Evópoli, el Partido Republicano y el Partido de la Gente (PDG) inició un intenso debate político al cuestionar a Gabriel Boric. Las críticas se dirigieron tras las nuevas intervenciones del expresidente en materia de seguridad y la discusión sobre las cifras de gestión gubernamental, particularmente en relación con José Antonio Kast.
Las acusaciones de los parlamentarios surgieron después de que Boric compartiera en sus redes sociales una verificación de Fast Check, cuestionando la información proporcionada por el mandatario sobre 218 mil robos violentos registrados en 2025. Este manejo de datos formó parte de un escalofriante debate político chileno sobre la crisis de seguridad en Chile.
Mediante un comunicado, los legisladores acusaron al expresidente de romper con la tradición de prudencia que, según argumentaron, debe mantener la figura del expresidente. Además, exigieron que Boric se enfoque en una autocrítica sobre los resultados de su administración en el área de seguridad.
Tomás Kast, de Evópoli, enfatizó la necesidad de altura política, calificando lamentable ver a un expresidente actuando como comentarista en redes sociales y atacando al actual gobierno. Schubert, diputado republicano, coincidió en que Boric ha desestimado la tradición republicana, pues el exmandatario debería mantenerse alejado de la contingencia actual para permitir que quienes están en el poder puedan avanzar en las tareas pendientes de la administración.
Desde el Partido de la Gente, Patricio Briones llamó urgentemente a priorizar soluciones efectivas frente a la delincuencia. Hizo un llamado directo a Boric para que aporte soluciones legislativas y políticas al debate sobre el orden público, pidiendo que las críticas no entorpezcan el trabajo de todos los actores políticos.
Las declaraciones más contundentes provienen del Partido Republicano. Álvaro Carter responsabilizó a la gestión anterior por la actual crisis de seguridad, asegurando que si Chile atraviesa la peor crisis de seguridad de su historia, fue porque la administración pasada entregó el país en bandeja a la delincuencia.
Finalmente, Francisco Orrego, de Renovación Nacional, calificó como un descaro las críticas del expresidente a la actual gestión. Argumentó que Boric debería llamarse al silencio, señalando que su propia administración fue un fracaso rotundo en la lucha contra la delincuencia y que el debate político debería centrarse en el trabajo de recuperación del orden público.
