Mediante una nota verbal enviada a Naciones Unidas, el Gobierno oficializó la salida de Chile del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), tras 55 años en la agrupación. Esta es una decisión de gran impacto en la diplomacia chilena y cuyas repercusiones en las relaciones internacionales son inciertas. No obstante, desde Cancillería recalcaron que la salida responde a que la organización se creó como un movimiento político en otro contexto global.
La determinación fue informada por The Clinic, confirmando que la nota verbal fue recibida por la presidencia del organismo, que lidera Uganda, y distribuida a los distintos Estados miembros. Así se pone fin a una participación en el bloque coordinador que inició en 1971, bajo el mandato del expresidente Salvador Allende. Es importante recordar que el MNOAL surgió como alternativa para países que buscaban mantener autonomía en plena Guerra Fría, y actualmente tiene una influencia mucho menor que durante ese periodo.
La autonomía estratégica y el fortalecimiento del multilateralismo son elementos que se ven tensionados con esta salida. Asimismo, diplomáticos advierten sobre posibles consecuencias en la candidatura de Valparaíso para recibir la futura secretaría del Acuerdo sobre la Biodiversidad Marina en Áreas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ). Además, la ausencia de Chile en este foro regional podría abrir un espacio favorable para que Bolivia reinstale la discusión de su reivindicación marítima.
Finalmente, respecto a la política exterior, Cancillería aclaró que la decisión no responde a los nuevos desafíos o a la realidad internacional actual. La institución concluyó que Chile mantiene su respaldo al multilateralismo y seguirá promoviendo los principios rectores de su política exterior de manera activa a través de su participación en otros organismos y foros, reafirmando su compromiso con las dinámicas globales de cooperación.
