El ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, abordó el complejo panorama del mercado laboral chileno, marcado por una cifra de desempleados que se acerca al millón de personas, y delineó la estrategia de contingencia de la administración mediante el plan denominado “Modo Empleo”, enfocado en la reactivación económica.
En entrevista, el ministro reconoció el impacto de la estacionalidad invernal en los indicadores de ocupación y anticipó que los niveles de desempleo podrían seguir aumentando. Para hacer frente a este desafío, Mas ratificó la implementación de un shock de emergencia administrativo de $50 mil millones de inversión inicial, con el objetivo primordial de activar 50 mil puestos de trabajo antes de octubre.
“Modo Empleo” establece que el enfoque principal del gobierno será impulsar el empleo. El programa detallará la distribución de 25 mil subsidios al empleo, mientras se buscan corregir brechas de empleabilidad. Este diseño incluye un sesgo positivo de género, buscando apoyar tanto al empleo de hombres como de mujeres, y también al empleo juvenil, crucial para la fuerza laboral.
Además, se detallaron otras fuentes de financiamiento para la reactivación económica. Se inyectarán $20 mil millones a través de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) para financiar programas intensivos en mano de obra, enfocados en mejoramiento de barrios, reparación de viviendas y construcción de calzadas. También se apoyarán 5 mil cupos para fomentar el autoempleo y el desarrollo de negocios a través de Sercotec.
Mas adelantó que se sostendrán encuentros con gobernadores regionales para coordinar una fórmula de financiamiento que impulse el desarrollo regional. A largo plazo, se prevé un paquete de inversiones en Obras Públicas que sostendrá la reactivación del sector, y se proyecta que el turismo, clave para la economía, incorporará miles de puestos de trabajo adicionales.
Finalmente, en relación con la hoja de ruta económica, el titular de Economía restó dramatismo a los debates legislativos, asegurando que el gobierno cuenta con los respaldos necesarios para garantizar la certeza jurídica que exigen los grandes capitales. El principal desafío es lograr el equilibrio necesario entre garantizar la estabilidad macroeconómica y responder a las presiones por ajustes tributarios que alivien el bolsillo de los ciudadanos.
