La Bolsa de Santiago demostró resiliencia este martes, desmarcándose del nerviosismo que ha golpeado a las acciones tecnológicas a nivel global. El mercado avanzado mostró una clara trayectoria ascendente, acercándose con fuerza a la meta psicológica de los 11.000 puntos, lo que subraya la recuperación en los índices bursátiles de la región.
El S&P IPSA superó los 11.000 puntos por primera vez desde junio, subiendo un 1,20% a mediodía. Las principales alzas en el mercado local fueron registradas por Falabella, Banco de Chile, Banco Santander y Copec, en una jornada de notable actividad con montos transados que alcanzaron cerca de los $ 82 mil millones.
El panorama en los principales mercados mundiales era muy diferente. Wall Street experimentó una profundización de pérdidas en una nueva rotación de capitales, alejándose de las acciones vinculadas a la inteligencia artificial. El Nasdaq Composite y el S&P 500 mostraron significativas caídas, arrastrados por la incertidumbre global.
Este retroceso comenzó en Asia. Aunque Samsung Electronics reportó utilidades récord, su acción cayó casi un 9%, evidenciando las dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento y las inversiones ligadas a la IA. Esta presión arrastró al Kospi de Seúl y al Nikkei japonés, reflejando un temor más amplio por la valoración del sector tecnológico.
La tendencia bajista impactó fuertemente al sector semiconductores en Estados Unidos. El VanEck Semiconductor y Micron lideraron las pérdidas. A esta presión se sumó la noticia de que DeepSeek, una empresa china, estaría desarrollando su propio chip de IA, lo que añadió incertidumbre al liderazgo del sector.
A lo que faltaba fue la volatilidad del petróleo, impulsada por ataques iraníes a un buque de gas natural licuado cerca del estrecho de Ormuz. El precio del petróleo Brent superó los US$ 73 por barril, mientras que el WTI avanzó por encima de los US$ 70, impactando en los rendimientos de los mercados globales.
Expertos señalan que las altas expectativas y las dificultades de los fundamentos para cumplir con ellas son el motor de las caídas en el mercado de valores. Se espera que continúen las rotaciones en los índices bursátiles, manteniendo la vigilancia sobre los movimientos de las acciones tecnológicas y el impacto de la inversión en IA.
