En medio de un ambiente de tensión al interior del oficialismo chileno, el presidente José Antonio Kast citó a senadores y diputados del Partido Republicano al Palacio Presidencial de Cerro Castillo, en la región de Valparaíso. Este encuentro busca fortalecer la coordinación legislativa entre los partidos políticos, un proceso crucial que se da tras semanas de diferencias notorias entre Republicanos y Chile Vamos, obligando la intervención del mandatario para afianzar las confianzas y la gobernabilidad del oficialismo.
Incluso, la convocatoria podría repetirse con Renovación Nacional, otro pilar de las discrepancias internas. Las expectativas están puestas en establecer un clima de coordinación al interior del sector. De hecho, desde La Moneda ya han programado reuniones quincenales entre los ministros del comité político y los timoneles de los partidos oficialistas, lo que subraya la búsqueda de estabilidad en la coalición política.
Si bien el oficialismo reconoce un cambio de tono positivo, también admiten que las diferencias políticas aún no están completamente superadas. Sobre este tema, el senador Luciano Cruz-Coke planteó que dejar atrás las disputas identitarias es un desafío fundamental. Él enfatizó que la cooperación es una labor patriótica que exige acciones concretas para el país.
Un foco de tensión relevante sigue siendo la relación con el Partido Nacional Libertario. Diversas voces del oficialismo, incluyendo al subministro Claudio Alvarado, han abierto la puerta a la incorporación de esta colectividad al Gobierno. Sin embargo, el diputado republicano Leandro Kunstmann (REP) destacó la lealtad del Partido Republicano con La Moneda, en apoyo de lo que consideran beneficioso para el país.
El Partido Nacional Libertario, por su parte, rechazó estas sugerencias, defendiendo su autonomía. Su jefe de bancada, el diputado Cristóbal Urruticoechea, puntualizó que su postura es de apertura hacia lo positivo que haga el Gobierno, pero se mantienen observantes frente a posibles desviaciones, sin comprometerse a una coalición política inmediata. Se espera que los encuentros entre el presidente y Republicanos se repitan próximamente con Renovación Nacional y la UDI, aunque las fechas aún no están confirmadas.
