El astro y líder de la selección de Croacia, Luka Modric, ha marcado su adiós en un Mundial memorable tras ser eliminado en la fase de grupos ante Portugal. En este emocionante partido de fútbol moderno, los croatas iniciaron con ventaja gracias al gol de Iván Perišić en la segunda mitad. Minutos después, y tras un penal revisado por el VAR, los portugueses empataron gracias a Cristiano Ronaldo.
Toda la tensión creció en los minutos finales, cuando Gonçalo Ramos anotó el 2-1 para Portugal, pareciendo el resultado definitivo. Sin embargo, Croacia buscó el empate con un tanto agónico de Joško Gvardiol, que fue invalidado por fuera de juego. Esta jugada estuvo en el centro del debate sobre la tecnología en el deporte, ya que fue anulada gracias al chip del balón, que detectó el contacto previo de Igor Matanovic.
A pesar de la revisión tecnológica, para Luka Modric la explicación sobre el VAR no fue suficiente. “El árbitro me dijo que Matanovic tocó el balón, pero vimos las imágenes y los videos. No hay pruebas de que lo haya tocado. Y si no toca el balón, no era fuera de juego”, declaró el experimentado jugador del Milan.
Asimismo, para el campeón de cuatro Champions League con el Real Madrid, la utilización del VAR en el Mundial genera muchas dudas. “Cuando se introdujo el VAR, dije que no me gustaba. Luego fue bueno para algunas cosas, pero lo usan mal o lo usan de manera selectiva o fijándose en el tamaño del equipo”, lamentó. “En mi opinión, el VAR debería activarse si hay un error al 200%, pero no cuando está en una zona gris. No era penal hoy. Eso no se puede juzgar como penal. Vlasic no lo tiró, lo sujetó y ambos cayeron”, agregó, haciendo referencia al empate portugués.
Más allá de la controversia arbitral, Luka Modric se despide de este Mundial con la cabeza alta. “Podemos estar orgullosos de cómo jugamos, cómo representamos a Croacia. Esa es la Croacia que todos conocen, por la que somos tan respetados y queridos en el mundo”, sentenció, cerrando un capítulo importante en su carrera de fútbol.
