Marcelo Bielsa volvió a instalar un profundo debate en torno al deporte. Fiel a su estilo crítico, el seleccionador de Uruguay apuntó con dureza contra las pausas de hidratación en cada tiempo de los partidos, señalando esta medida como una de las grandes innovaciones implementadas en el contexto del Mundial 2026.
En la rueda de prensa previa al encuentro de este domingo frente a Cabo Verde, el ex DT de La Roja cuestionó el impacto que estas interrupciones tienen sobre la esencia misma del juego y advirtió que modifican una estructura histórica del fútbol.
“Jugar cuatro tiempos en lugar de dos cambia lo que culturalmente se había construido para interpretar el fútbol. Este cambio cultural no le agrega nada y le quita mucho”, afirmó el rosarino.
Las pausas, realizadas a mitad del primer y del segundo tiempo, están diseñadas para favorecer la recuperación de los futbolistas en condiciones climáticas exigentes. No obstante, estas también funcionan como ventanas comerciales para las transmisiones televisivas, un aspecto que ha generado fuertes cuestionamientos sobre las reglas del fútbol y el espectáculo deportivo entre aficionados de distintos países.
Para el ‘Loco’ el problema excede la cuestión física y apunta directamente a la identidad del espectáculo deportivo. “Cuando se dividió en cuatro no se pensó en el efecto que puede tener sobre lo que hizo que el fútbol sea un deporte que enamora. Se pensó en otra cosa que no critico ni analizo”, apuntó.
Aunque evitó profundizar sobre los motivos que impulsaron esta medida en el fútbol moderno, Bielsa dejó claro que entiende que el deporte perdió parte de su identidad con estas pausas. “Antes el fútbol tenía unas características, ahora otras. El VAR no hizo otra cosa que mejorar el fútbol, pero este otro intento de fragmentación es cuestionable”, finalizó.
