El expresidente Gabriel Boric utilizó su cuenta de X para referirse a la contingencia de la agenda nacional, abordando específicamente los embargos a cuentas por deudas del Crédito con Aval del Estado (CAE) y el rechazo en el Senado al levantamiento del secreto bancario por vía administrativa. El exmandatario lamentó que, a pesar de haber existido consenso técnico, la derecha se negara a legislar sobre un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior, dejando a miles de personas con deuda de estudio bajo un esquema que implica pagar montos excesivos.
Boric criticó la situación actual, señalando que “hoy a esos deudores les vacían sus cuentas corrientes intempestivamente generando graves situaciones de crisis en las economías familiares”, estableciendo una comparación entre el castigo a los deudores y la aparente permisividad con el crimen organizado. El ex jefe de Estado cuestionó la priorización política, preguntando “¿Por qué hay inflexibilidad y castigo para familias trabajadoras que están endeudadas y se sigue siendo permisivo con los negocios del crimen organizado?”.
En su mensaje, el expresidente vociferó su solidaridad con los afectados e hizo un llamado urgente a que las fuerzas progresistas levanten la voz para detener los embargos y el vaciamiento de cuentas por deudas de estudio. Además, insistió en la necesidad de retomar las propuestas por un justo sistema de financiamiento de la educación superior, mientras se mantiene la firme postura de golpear al crimen organizado y cortar su ruta del dinero.
Esta preocupación política se enmarca en datos que la Tesorería General de la República (TGR) ha reportado. Según los antecedentes de la TGR, más de 550 mil personas aún no han cumplido con sus obligaciones de pago asociadas al CAE, generando una deuda acumulada a favor del Fisco superior a los $4 billones de pesos. Ante esto, se han iniciado los procedimientos de cobro, convenios de pago y, en muchos casos, embargos.
Los embargos ejecutados han recaído principalmente sobre deudores con ingresos iguales o superiores a $3.500.000 mensuales. La TGR informó que, si bien ha regularizado la deuda a través de convenios, la institución sigue gestionando estos cobros. Ante la persistencia de los embargos y la necesidad de un cambio en el financiamiento de la educación superior, el Gobierno ha mantenido su llamado a que los morosos reprogramen sus deudas, mientras la discusión sobre el levantamiento del secreto bancario y el nuevo sistema de financiamiento continúa en el ámbito legislativo.
