El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, se pronunció tras la declaración de admisibilidad de la querella criminal interpuesta por la Municipalidad de Santiago contra la diputada Irací Hassler. Desbordes calificó el informe de Contraloría respecto a la adquisición de la exclínica Sierra Bella como “lapidario” y “muy duro”, indicando que esto lo obliga a realizar una investigación exhaustiva. Este contexto surge después de que el 7.° Juzgado de Garantía de Santiago determinara admisible la querella por el delito de fraude al fisco, dirigida contra la exalcaldesa y responsables.
Desbordes enfatizó que, tras recibir el informe de Contraloría, están obligados a disponer la información ante el Ministerio Público. El alcalde señaló que la investigación sobre las irregularidades detectadas en el proceso de compra de la exclínica Sierra Bella no ha sido cubierta en su totalidad, ya que el organismo contralor acaba de resolver el sumario administrativo. El mandatario recalcó que la Contraloría provee antecedentes que lo obligan a investigar si la acción de la exalcaldesa debe ser revisada por el Ministerio Público.
Los antecedentes del conflicto se remontan al decreto seccional firmado por el alcalde en mayo, donde se aplicaron sanciones derivadas de un sumario administrativo que reveló graves fallas en los procedimientos internos de la Municipalidad de Santiago. Estas acciones se originaron tras las irregularidades detectadas en el contrato de la exclínica. El proceso legal fue extenso, y finalmente, la Contraloría acreditó la responsabilidad administrativa de Irací Hassler en la generación de este proceso de compra.
Por su parte, Hassler respondió criticando los intentos del alcalde Desbordes por reabrir un debate ya resuelto judicialmente. En el ámbito legal, el abogado de Felipe Sánchez, propietario de la exclínica, detalló que la situación procesal es compleja. Él explicó que hubo un sobreseimiento total y definitivo respecto a Sánchez, lo cual llevó a que se presentara una querella nominativa contra Irací Hassler, dado que su defensa no había solicitado un sobreseimiento definitivo en su momento, manteniendo viva la acción legal.
