Esta semana Bernardo Fontaine asumió formalmente la presidencia de Codelco, el gigante de la minería chilena. Tras reunirse con representantes del accionista, el nuevo líder se enfoca de inmediato en redefinir el rumbo estratégico de la estatal. El primer desafío de Fontaine es actualizar el Plan de Negocios y Desarrollo (PND), un proceso que requiere un análisis exhaustivo y un verdadero baño de realidad de la compañía.
El economista se ha centrado en establecer una línea base que permita evaluar la capacidad de generación de flujo de caja y la evolución de la deuda. La prioridad es asegurar que las cifras de incremento de producción y los compromisos financieros estén perfectamente alineados con los costos operativos, desechando los modelos anteriores que no lograban una correspondencia integral entre estos elementos. Para ello, Fontaine realizará un benchmark de gestión, comparando a Codelco con otras empresas que operan en la industria minera global, lo que forzará una revisión de la estructura corporativa y la eficiencia operativa.
Un pilar fundamental del plan de Fontaine es fortalecer la gobernanza interna, revirtiendo la dilución de responsabilidades. Se busca devolver al cargo de presidente ejecutivo su rol histórico de articulador del negocio, dotándolo de claridad sobre la gestión diaria de las operaciones. En este contexto, el mercado de la minería chilena ha señalado candidatos ideales para asumir este cargo, basando sus apuestas en la capacidad de estabilización y la experiencia en procesos de recuperación minera.
En cuanto a la estrategia de crecimiento del cobre, Fontaine priorizará las alianzas público privadas. Aunque se descartan movimientos de privatización, el camino se enfocará en transformar acuerdos en sociedades con participación privada. Esto se evidencia en el acuerdo con Anglo American en Los Bronces, buscando crear un vehículo societario que facilite la administración y explotación del yacimiento. Este enfoque de alianzas es clave para sostener la operación y gestionar la deuda de Codelco.
Adicionalmente, el manejo de la relación laboral y con los sindicatos representará otro desafío crítico para la dirección de Codelco. La estabilidad de la operación requiere gestionar múltiples negociaciones colectivas que abarcan diversos segmentos de la fuerza laboral. Esta tarea compleja se suma al esfuerzo de optimizar la estructura corporativa y asegurar que la compañía pueda mantener su rentabilidad en un mercado global altamente competitivo.
