Conmebol endureció significativamente su postura contra los actos discriminatorios en el contexto de la Copa Libertadores, poniendo a Boca Juniors en el centro de la escena justo antes de su enfrentamiento contra Universidad Católica. La Comisión Disciplinaria confirmó una severa sanción económica y una serie de medidas obligatorias en respuesta a los incidentes de racismo registrados durante el reciente cruce ante Cruzeiro.
El club de Boca Juniors deberá asumir una multa de 100.000 dólares por incumplir el artículo 15.2 del Código Disciplinario. Es importante señalar que esta penalización no saldrá directamente de las arcas de la institución, sino que será descontada automáticamente de los ingresos generados por derechos televisivos y patrocinios del club.
Sin embargo, el castigo se extiende más allá de lo económico. Como parte de la resolución por la Conmebol, se obligó a Boca a llevar a cabo una exhaustiva campaña de concientización durante el duelo ante la UC en La Bombonera. Esta iniciativa debe realizarse bajo el lema “El respeto es titular”, reforzando la lucha contra la discriminación.
Entre las acciones exigidas, el club debe exhibir carteles con esta consigna durante el protocolo de inicio, emitir mensajes de respeto en la pantalla gigante dos horas antes del encuentro y reforzar esta campaña de concientización en sus redes sociales oficiales días previos al partido de la Copa Libertadores.
La resolución también establece nuevas penalizaciones, incluyendo una multa de 5.000 dólares por incumplimientos al Manual de Clubes de la Libertadores 2026, sumándose a otra sanción de 3.000 dólares por cuestiones administrativas, demostrando el compromiso de Conmebol con un torneo más seguro e inclusivo.
