Este viernes, la alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, se reunió con el ministro de Seguridad, Luis Cordero, para intercambiar información sobre las amenazas de muerte que ha recibido. El encuentro se dio en medio de la tensa situación que enfrenta la jefa comunal por su lucha contra el crimen organizado en la zona y reveló nuevos amedrentamientos en su contra.
En particular, se trata de dos nuevas amenazas que se produjeron luego de los trabajos enfocados en combatir el crimen organizado y recuperar los espacios públicos en sectores complejos de Lo Espejo. En este contexto, la autoridad comunal llegó hasta las dependencias del ministerio para poner al tanto al secretario de Estado.
“Tuve la oportunidad de reunirme con el ministro Cordero, donde estuvimos abordando las diferentes problemáticas asociadas a las amenazas que he recibido. En ese sentido, también actualizarles que efectivamente, durante la tarde de ayer 12 de febrero, recibí nuevas amenazas, en este caso por vía escrita,” comentó la alcaldesa de Lo Espejo.
Tras la cita, la máxima autoridad de Lo Espejo confirmó que los antecedentes de estos nuevos episodios ya fueron remitidos a la Fiscalía y que también están siendo investigados por la Brigada del Cibercrimen de la Policía de Investigaciones (PDI). En este sentido, la denuncia busca dar con el paradero de los responsables.
Recordemos que la alcaldesa Reyes ya había denunciado previamente que bandas rivales del narcotráfico reunieron 100 millones de pesos para contratar a un sicario extranjero con el objetivo de atentar contra su vida. La autoridad detalló en su momento que esa información surgió de testimonios vecinales y que existen personas identificadas en la investigación.
Reyes reveló en una entrevista que las amenazas se intensificaron luego de que su gestión demoliera el club deportivo Varsovia, espacio que, según la jefa comunal, había perdido su foco deportivo y era utilizado por narcotraficantes para sus operaciones ilícitas. De acuerdo con la autoridad, la medida formó parte de un plan de recuperación de espacios.
La alcaldesa también ordenó el retiro de cámaras de seguridad instaladas en casas particulares y la eliminación de portones que funcionaban como búnkers para la venta de drogas en diversos puntos de la comuna.
