Durante enero, los mercados de América Latina alcanzaron niveles récord, superando fácilmente el rendimiento de los índices globales y motivando a distintos inversionistas institucionales y retail. Este movimiento se apoya en el creciente flujo extranjero hacia mercados emergentes, según un informe de Bank of America (BofA). El reporte indica que ingresaron US$ 40 mil millones a mercados emergentes fuera de China en lo que va del año.
Factores como un dólar débil, precios de metales altos y tasas de interés más bajas en la región impulsan esta tendencia. Chile muestra un alza del 15% en el año, mientras que Perú y Colombia suben más del 20%. México registra un avance del 13% y Brasil un 19%. Estas cifras contrastan con el modesto avance de 1,3% del S&P 500.
El optimismo en la región convive con una posible sobreponderación en algunos activos. Acá analizamos las principales claves que entrega Bank of America.
En su informe, BofA señala que los “ciclos de relajación profunda”, principalmente en Brasil y México, podrían ser el combustible que le falta al rally para seguir corriendo. En Brasil, el banco estadounidense estima que el Banco Central podría recortar la tasa en 350 puntos base en los próximos doce meses. De hecho, es el país emergente con mayor proyección de recortes en todo el mundo.
Para ponerlo en perspectiva: la tasa hoy está en un altísimo 15%. Si quisieran llevarla a su promedio histórico de las últimas dos décadas (10,32%), los recortes deberían superar incluso los 400 puntos base. Lo interesante, dice BofA, es que el mercado todavía no compra del todo este escenario, lo que deja una ventana abierta para entrar antes de que la masa reaccione.
Pero todo es fiesta. Bank of America advierte que las acciones de Brasil y Latam están cerca de niveles tipo “burbuja”, similares a los que se ven en temas populares como los metales preciosos o las acciones coreanas. De hecho, los activos regionales mostraron el mayor salto en el Indicador de Riesgo de Burbuja (BRI) durante la última semana.
Otro punto de atención son las revisiones de utilidades. En Brasil, las estimaciones se mantienen estables o incluso negativas. Aunque el mercado proyecta un crecimiento de las ganancias por acción del 30% para las industrias domésticas (excluyendo bancos) y del 16% para el sector financiero, el reporte pone una cuota de realismo: los analistas suelen empezar el año con exceso de optimismo para luego ajustar a la baja a mitad de camino.
Respecto a los flujos, las salidas de los fondos de acciones locales en Brasil se mantienen, aunque el ritmo ha perdido fuerza. La semana pasada, estos fondos vieron solo 300 millones de reales en salidas, una cifra bastante más amable comparada con el promedio de mil millones semanales del año pasado.
El escenario cambia cuando miramos hacia el Pacífico: el Ipsa de Chile registra una prima del 11% sobre su promedio y Perú (MXPE) tiene un 27% de sobreprecio. Por su parte, el Ibov brasileño se negocia hoy en línea con su media. Pero ojo con el detalle: si sacamos de la ecuación a las materias primas, el gigante brasileño presenta una prima del 6%.
En resumen, el optimismo en los mercados latinoamericanos persiste, aunque con signos de preocupación sobre el exceso de valoración y la necesidad de ajustar expectativas de utilidades.
