Después de ser sancionado por el Segundo Juzgado Civil de Concepción, Franklin Bustos se disculpó por usar jurisprudencia inexistente obtenida a través del uso de inteligencia artificial. En un marco legal donde actuaba contra una constructora, su estudio presentó sentencias respaldadas por antecedentes jurídicos supuestamente válidos. Sin embargo, Jorge Enríquez, abogado de la empresa, advirtió que se trataba de jurisprudencia inexistente, verificada posteriormente por el juez Adolfo Depolo.
Bustos reconoció el error y admitió su responsabilidad como socio fundador y director del estudio. El juez aplicó una multa de 1 UTM ($69.611) para restringir la utilización inadecuada de tecnología. “La culpa y la responsabilidad de esto es mía”, explicó.
El caso fue difundido en el sitio web del Poder Judicial, generando diversas reacciones entre abogados en redes sociales. Bustos espera que su error sirva como aprendizaje para promover un mejor uso de la inteligencia artificial en el ámbito legal.
“Tenemos tecnologías y estas están para ser utilizadas con mucha responsabilidad y seriedad”, afirmó. La resolución del juez Depolo explicó las sanciones buscaban resguardar el buen comportamiento de los litigantes y la probidad dentro de los procesos judiciales.
