El Partido Comunista (PC) enfrenta un nuevo foco de tensión interna tras las dudas públicas de la excandidata presidencial Jeannette Jara sobre su militancia en el partido. La situación motivó gestiones informales desde la cúpula del PC, con el objetivo de recomponer puentes antes de que el debate escale a una definición mayor.
La comisión política reconoció preocupación por las reflexiones de Jara y busca abrir un espacio de conversación directa con ella. La secretaria general Bárbara Figueroa afirmó semanas atrás que esperan mantener una conversación “descarnada” con la excandidata, pero con espíritu de unidad.
Consultado sobre el impacto potencial de una eventual distanciamiento de Jara del PC, el diputado Matías Ramírez indicó que este tipo de definiciones deben abordarse en la orgánica partidaria. La salida o congelamiento de la militancia de Jara, dirigente con proyección nacional, es vista por algunos como un golpe para el partido.
En el círculo de la exministra del Trabajo, se atribuye su incomodidad a las diferencias surgidas con ciertos liderazgos durante la campaña presidencial. No obstante, la diputada comunista Nathalie Castillo sostuvo que cualquier definición debe abordarse en espacios de conversación bilaterales o en el seno de la comisión política.
El Partido Comunista enfrenta diversos desafíos, un ámbito en el que se concentra el esfuerzo principal. En este contexto, el presidente Lautaro Carmona destacó el rol político de Jara y su trayectoria como liderazgo transversal. Durante un diálogo con el programa Turno, Carmona expresó su expectativa de que la experiencia acumulada por Jara pueda proyectarse y contribuir a fortalecer las futuras tareas políticas del país.
