La Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha iniciado la apertura técnica de la licitación para expandir el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez de Santiago, Chile. Proyecto previsto para 2050, espera gestionar 84 millones de pasajeros anuales y realizar hasta 125 operaciones aeronáuticas por hora.
Estas nuevas instalaciones permitirán aumentar la capacidad actual del aeropuerto en tres veces. El objetivo es fortalecer el rol estratégico del terminal como principal nodo de conectividad aérea para Chile con el resto del mundo.
Jessica López, ministra de Obras Públicas, ha informado que se han registrado cinco consultoras de ingeniería y arquitectura interesadas en diseñar los nuevos espacios hacia 2050. Estos incluyen un tercer terminal de pasajeros, una tercera pista, un nuevo terminal de carga y un sistema de transporte interno conectado con la futura extensión de la línea 7 del Metro.
Las consultoras participantes son Arcadis Chile, FAIC, IDOM-Vidal, Ingeniería Cuatro-AYESA y Wood Ingeniería y Consultoría Chile. Estas ya han presentado sus antecedentes para adjudicarse el contrato destinado a ampliar y mejorar el Aeropuerto de Santiago.
El proceso comenzó en abril del año pasado e incluye la apertura económica programada para el 18 de febrero. El presupuesto inicial asciende a $13,500 millones. López destacó la importancia de esta consultoría para el desarrollo de la infraestructura estratégica del país.
La reciente actualización del plan maestro del aeropuerto determinó que se necesite triplicar su capacidad debido al aumento proyectado en demanda y operaciones aeronáuticas. La expansión contempla duplicar la superficie aeroportuaria, superando las 2,300 hectáreas, y contar con más de un millón de metros cuadrados de terminales.
La consultoría se desarrollará durante los próximos cinco años, incluyendo el estudio de impacto ambiental y diversas etapas de participación ciudadana. Las obras iniciales se espera comiencen a mediados de la próxima década.
Se buscará que las instalaciones diseñadas cumplan criterios sostenibles y contemplen estándares Net Zero en energía, carbono, agua y residuos, así como estrategias de eficiencia energética, uso de energías renovables, gestión hídrica, electromovilidad, economía circular y preparación para combustibles sostenibles e hidrógeno verde en la aviación.
