Metro de Santiago anunció el fin anticipado del contrato con TBM y Túnel SpA, empresa china filial de China Railway Construction Corporation (CRCC), por incumplimientos graves en las obras civiles del tramo 1 de la futura Línea 7. Esta noticia sorprendió a los ciudadanos y al sector de la infraestructura.
Detrás de TBM y Túnel SpA, se encuentra una gigante china del mundo de la construcción, con presencia en más de 50 países en Asia-Pacífico, Eurasia, Oriente Medio, África y América. Su sede central se ubica en Haidian, Pekín.
En su portfolio internacional destacan proyectos como la sede principal del Mundial de Qatar, el Metro de la Meca, la Autopista Bejaia-Argelia y diversos hospitales chilenos. En el país, ejecutan varios proyectos sanitarios importantes.
Sin detalles específicos sobre el fin del contrato, fuentes de ambas partes indican que el problema principal radica en la máquina tuneladora TBM, que estaba a cargo del 30% del trazado (8 km.) del tramo 1. El resto se construiría mediante el método NATM.
Metro señaló que las condiciones del terreno local no fueron adecuadas para la tecnología utilizada por la empresa china. Sin embargo, fuentes internas de CRCC argumentan que las especificaciones fueron dadas por la estatal chilena y que fue una innovación que no dio resultado.
En respuesta a estos incumplimientos, Metro aplicó multas contractuales y ejerció sus derechos de cobro. La gerenta Ximena Schultz explicó: “El término de contrato es una figura contractual justa para casos como éste”.
Las obras pendientes ahora serán adjudicadas a OSSA y Ferrovial, lo que aún no se sabe cómo afectará los plazos de construcción de la Línea 7.
