Desde el centro de operaciones del próximo Gobierno en calle La Gloria, Claudio Alvarado subió el tono de las críticas al articulado del proyecto de reajuste del sector público y las normas referidas a potenciales “amarres” de funcionarios para evitar despidos.
Esto ocurrió luego que Hacienda entregara detalles técnicos a asesores de la oposición, incluyendo nuevos cargos de planta en áreas como la Dirección General de Obras Públicas, el Instituto de Previsión Social (IPS), la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), Gobierno Interior y el Ministerio de Vivienda. El texto incorpora también artículos misceláneos, tales como ampliar el giro de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) al hidrógeno verde y a Correos de Chile en logísticas.
Alvarado afirmó que “lamento profundamente que el Gobierno, en su último tramo, trate a través de una ley de reajuste intercalar artículos que no tienen relación con la ley de reajuste”. Además, agregó: “Peor aún cuando trata de garantizar que sus militantes, gente de confianza política, puedan mantener sus cargos”.
El futuro ministro del Interior indicó: “Es legítimo que todo Gobierno tenga personas de confianza en altos cargos de la Administración del Estado, pero no es legítimo que un Gobierno pretenda por ley que esas personas sigan siendo de confianza política de todos los gobiernos futuros”. Llamó al Congreso a rechazar el articulado y evitar utilizar el Estado como “un botín de ingresos permanentes”.
El senador RN José García Ruminot también se reunión con Claudio Alvarado en la “Moneda chica” para discutir proyectos en trámite, especialmente el reajuste del sector público y los “amarres”. Explicó que necesitan información más clara para avanzar en la discusión.
Por último, Luis Castillo, exsubsecretario de Redes Asistenciales, visitó las instalaciones sin hacer declaraciones. El médico figura como candidato a liderar el Ministerio de Salud.
