A menos de un mes de dejar La Moneda, el presidente Gabriel Boric cerró su último consejo de gabinete con una urgencia marcada. Con la cuenta regresiva en marcha hacia el 11 de marzo y apenas una semana legislativa efectiva disponible, el mandatario encabezó la reunión en Palacio del Salón Montt Varas.
En ella asistieron 23 de los 24 ministros, con Nicolás Grau ausente sin reemplazo. Boric pidió redoblar esfuerzos para avances como el proyecto de Sala Cuna, un punto clave y controversial con la oposición, ya que enfrenta un escenario legislativo estrecho y negociaciones aún en curso.
El jefe de Estado también defendió el avance del Plan de Emergencia Habitacional, insistiendo en el cumplimiento de la meta de 260 mil viviendas comprometidas durante su administración. Al mismo tiempo, instruyó a su equipo para asegurar una transición ordenada hacia el gobierno del presidente electo José Antonio Kast, enfatizando la necesidad de un traspaso “impecable”.
La emergencia por incendios forestales fue otro de los ejes abordados. Boric reconoció que el desafío continúa y que el despliegue del Ejecutivo deberá mantenerse activo en las semanas restantes.
Tras la reunión, ministros transmitieron que la directriz es clara: mantener el ritmo hasta el último día de mandato. La vocera de Gobierno, Camila Vallejo, sostuvo que las carteras seguirán trabajando para cerrar compromisos y dejar encaminadas las reformas en curso.
Si bien se trató del último consejo de gabinete de la administración, el Ejecutivo aún enfrenta semanas decisivas. En el Congreso, proyectos como Sala Cuna y el nuevo sistema de financiamiento de la educación superior siguen en tramitación y con plazos ajustados, configurando un cierre de mandato con definiciones políticas todavía en juego.
