La millonaria deuda de Chile con Naciones Unidas, que supera los nueve millones de dólares, podría convertirse en un obstáculo significativo para las aspiraciones de Michelle Bachelet a la secretaría general del organismo. El incumplimiento no solo perjudica la imagen de Chile sino que también puede debilitar su posición en el concurso.
Para Guillermo Holzman, un experto en el tema, el desfinanciamiento de Naciones Unidas es multifacético. Al mismo tiempo que un gasto superior a los ingresos del organismo, hay una inadecuada contribución de actores cruciales como Estados Unidos. En este escenario, cualquier adeudo, incluido el de Chile, adquiere un valor político más elevado.
No obstante, José Rodríguez Elizondo, exdiplomático y académico, sostiene que la deuda de Chile con Naciones Unidas no debería influir en la postulación de Michelle Bachelet. Según él, los problemas financieros del Estado y las aspiraciones internacionales son áreas separadas.
Sin embargo, a pesar de este análisis, Frank Sauerbaum, diputado de Renovación Nacional, argumenta que la candidatura de Bachelet tiene pocas posibilidades debido a las tensiones políticas existentes. Añade que el camino hacia el cargo enfrenta incertidumbre, especialmente en función de la actitud del nuevo presidente electo, José Antonio Kast.
El camino hacia la Secretaría General de Naciones Unidas para Michelle Bachelet se complica cada vez más, y su postulación depende en gran medida de las decisiones que tome el líder político entrante.
