Comenzamos la semana con un regreso del entusiasmo al menos en parte del mercado, gracias a la acertada apuesta de Sanae Takaichi. La primera ministra japonesa de convocar a elecciones apenas a tres meses de estar en el poder rindió mejores resultados de lo esperado. Takaichi llevó a su partido PLD a su mejor resultado en la era moderna y capturó una súper mayoría que le permitirá sacar adelante fácilmente su agenda de medidas de estímulo e inversión fiscal.
El Nikkei subió hasta 4,5% durante la jornada para romper la barrera de los 57.000 puntos por primera vez. El avance japonés se sumó al impulso generado por el repunte de Wall Street en la sesión del viernes. Las acciones en Asia subieron 2,4%. Las alzas se moderan, pero se extienden a Europa. El Stoxx600 avanza 0,30%.
Los futuros estadounidenses operan con mayor debilidad, entre planos y ligeras alzas. El dólar cae con fuerza y con ello beneficia a un repunte de los metales. La plata tiene un salto de 6% y el oro recupera el nivel de US$5.000 por onza. El cobre avanza moderadamente tanto en Londres como en Nueva York, para transar en torno a US$13.000 por tonelada y US$5,90 por libra.
Su triunfo legislativo abre la puerta a una serie de reformas, incluyendo la suspensión por dos años del IVA a los alimentos, regulaciones corporativas para mejorar la competitividad del mercado y mayor gasto en defensa. El mercado japonés ve con incertidumbre cómo se financiarán los cambios sin aumentar ya la abultada deuda (230% del PIB). La tasa de los bonos japoneses a 2 años llegó a 1,3%, su nivel más alto desde 1996. Pero la reacción moderada del yen y los bonos a 10 y 30 años revelan que el mercado confía en que Takaichi evitará un escenario de excesos o indisciplina fiscal.
