Gran molestia y revuelo generaron entre parlamentarias del Partido Republicano las declaraciones del Presidente Gabriel Boric. Criticó la figura de la Primera Dama, María Pía Adriasola, en plena transición de poderes.
En sus dichos, el jefe de Estado sostuvo que la administración de recursos públicos “no corresponde a una persona no electa”, afirmación interpretada como un emplazamiento directo a la futura gestión.
La diputada republicana Catalina del Real aseguró que las palabras del mandatario evidencian una desconexión con la tradición republicana, subrayando que el problema radica en el desprecio hacia la figura de la Primera Dama.
Para Del Real, hablar de falta de fiscalización es una excusa para ocultar un sesgo ideológico. Pía Adriasola asumirá con compromiso y probidad, promoviendo servicios al pueblo chileno.
Por su parte, la diputada electa Valentina Becerra calificó las declaraciones del Presidente como infundadas e extemporáneas. Defendió que bajo el gobierno de José Antonio Kast, la gestión de Adriasola será positiva y transparente.
Becerra sostuvo que atacar a la Primera Dama a pocas semanas de asumir su cargo es un acto de despecho político. El gobierno de Kast demostrará eficiencia y transparencia en el manejo del recursos.
Finalmente, las parlamentarias afirmaron que desde el Congreso respaldarán la fortalecimiento de la red de fundaciones coordinadas por la Primera Dama. Se centran en ayudar a los sectores más vulnerables del país.
