Chile registra la tasa de natalidad más baja de su historia, con menos de un hijo por mujer. Este dato, presentado recientemente por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), ubica al país entre aquellos con el menor número de nacimientos en el mundo.
Los nacimientos en Chile comenzaron a descender desde 2010, principalmente debido a una brusca disminución de los embarazos adolescentes y la postergación de la maternidad por parte de las mujeres adultas. En una presentación a la prensa de los resultados del Censo de 2024, el INE señaló que el país alcanzó en 2025 la tasa global de fecundidad más baja desde el inicio de sus registros: 0,97 hijos por mujer. En 2024, este indicador se situó en 1,06.
Esta tendencia se mantendrá y hacia 2028, la tasa se ubicará en 0,89. Según Miguel Ojeda, jefe de demografía del INE, “el número de defunciones supere al número de nacimientos, dando inicio a un período de crecimiento natural negativo”.
Adicionalmente, la esperanza de vida en Chile ha aumentado significativamente. Si en 1992 era de 74,6 años, en 2026 se proyecta una de 81,8 (79,5 para los hombres y 84,3 para las mujeres). Esta combinación de muy baja natalidad y alta longevidad ha transformado la composición de la población chilena.
Chile cuenta con 20,1 millones de habitantes frente a los 17,5 millones registrados en el censo anterior de 2017. La tasa de fecundidad del país es una de las más bajas a nivel mundial, incluso por debajo de la de Japón, según cifras de la División de Población de Naciones Unidas. En América Latina, está por debajo de los registros de Uruguay o Costa Rica.
