Los metales han alcanzado nuevos máximos históricos en el mercado durante el primer mes del año. El oro superó los US$5.000 por onza, mientras que la plata cruzó la barrera de los US$110 por onza, registrando récords.
Ignacio Mieres, head de investigación de XTB Latam, afirmó que el mercado enfrenta un escenario de oferta ajustada y creciente demanda. Este factor combinado es “uno de los principales impulsores del alza reciente”.
Mientras tanto, Guillermo Araya, gerente de estudios en Renta 4, atribuye estos máximos “100% a que se convirtieron en un activo de refugio frente a la incertidumbre”, como resultado de la guerra arancelaria del Gobierno de Donald Trump.
El ejecutivo señaló que este conflicto “dejó de lado todo el esquema de crecimiento que venía mostrando EEUU, de una política más pro libre mercado”. Araya agregó que “al proponer esto, el país se cerró al mundo”, contribuyendo a la incertidumbre.
Los conflictos geopolíticos han sido un factor clave en el aumento del precio del oro y plata. El dólar dejó de ser un activo de refugio cuando la incertidumbre global aumentó, lo que también influyó en los precios de ambos metales.
Además, la denuncia al presidente de la Fed, Jerome Powell, puso sobre la mesa incertidumbre sobre la independencia del Banco Central y la institucionalidad en Norteamérica. Según Araya, esto implica que “se empiece a producir una debilitación multilateral del dólar”, lo que afecta directamente los precios de los metales.
Mieres indicó que el debilitamiento del dólar ha sido favorable para ambos metales, en un entorno de mayor aversión al riesgo y rotación hacia activos defensivos. Sin embargo, la decisión de la Reserva Federal el miércoles será un catalizador relevante.
El mercado espera que la Fed mantenga las tasas en su rango actual, pero Araya sugirió que “el mercado debe estar atento más a la reacción de Trump”. Mieres agregó que “dado que los metales suelen responder con fuerza a la trayectoria de los rendimientos reales, un tono más restrictivo por parte de la Fed podría presionar a la baja las cotizaciones, mientras que señales de una política monetaria más laxa o menos restrictiva tenderían a sostener la continuidad del rally”.
