Karen Muñoz Portilla, una exfuncionaria municipal con 26 años de servicio, quedó prácticamente sin un peso tras ser víctima de una estafa telefónica. El incidente ocurrió apenas un día después que recibiéra su indemnización por $6,6 millones tras el fin de su contrato en diciembre de 2025.
Un desconocido llamado desde un número del Banco Estado ofreció a Muñoz un supuesto premio por compras con su tarjeta. Según relata, le pidieron datos para validar la información. Sin darse cuenta, entregó información sensible que permitió vaciar sus cuentas bancarias rápidamente.
Entre las transacciones fraudulentas se incluyeron gastos de $300 mil en sushi que nunca realizó. Muñoz Portilla afirma que el fraude la dejó en una difícil situación económica y deterioró su salud emocional, a tal punto que ahora subsiste vendiendo helados en la playa.
La afectada denunció el caso en Carabineros y presentó antecedentes al banco, pero recibió una notificación judicial donde el banco la acusa de ser responsable del fraude. “Prácticamente me culpan de lo que pasó, como si yo me lo hubiera hecho sola”, afirmó.
Este caso no es aislado. Según la Policía de Investigaciones (PDI), en 2025 se registraron 471 denuncias de estafas y defraudaciones en la Región de Coquimbo, muchas con modus operandi similares. La jefa de la Brigada de Delitos Económicos de La Serena, comisaria Tania Estrada, explicó que los estafadores también están utilizando suplantación de cuentas en WhatsApp y compras fraudulentas en línea para vaciar cuentas.
