Los incendios en Ñuble y Bío Bío han evidenciado la falta de acuerdos políticos para la prevención de catástrofes en Chile, según Marco Moreno. El director del Centro Opinión y Democracia de la Universidad Central señala que es un ciclo conocido que se repite cada verano, con reacciones tardías del Estado.
Los incendios en las regiones de Ñuble y Bío Bío, además de causar devastación y víctimas mortales, nuevamente habrían dejado al descubierto un problema de la política chilena: no lograr acuerdos para la prevención de catástrofes. Así lo planteó Marco Moreno, director del Centro Opinión y Democracia de la Universidad Central, quien dijo que “cada verano en Chile decimos lo mismo: ‘Esto no va a volver a pasar’. Sin embargo, vuelve a pasar. Los incendios en Bío Bío y Ñuble no son una sorpresa, son parte de un ciclo que ya conocemos”.
En ese sentido, en conversación con el Expreso Bío Bío, se preguntó “¿por qué seguimos llegando tarde?”. “Chile reacciona relativamente bien cuando el incendio ya se activó: hay coordinaciones, recursos, presencia de autoridades, incluso cooperación entre el Presidente Gabriel Boric y el presidente electo, José Antonio Kast (…) El Estado chileno funciona mejor cuando la emergencia ya explotó”, siguió.
Por el contrario, lamentó que “a partir de marzo, este tema deja de ser noticia y esperamos 10 meses, hasta que volvamos a tener un incendio”. Frente a esta situación, volvió a preguntar: “¿Por qué la política no se pone de acuerdo para poder generar capacidad de anticipación?”.
“La prevención es políticamente invisible; nadie pierde elecciones por no prevenir un incendio que nunca ocurrió. Pero muchos ganan visibilidad gestionando una crisis cuando ya está desatada; todos se pegan codazos para salir en la cobertura de prensa, todos quieren aparecer jugando un rol en cómo se maneja la catástrofe”, agregó.
En esa línea, Moreno aseguró que “el sistema político chileno premia la reacción y castiga la anticipación… prevenir implica costos hoy y beneficios mañana, y la política suele pensar en el corto plazo”. El problema no son los incendios; los incendios son la consecuencia de que no haya regulación ni control.
