En septiembre pasado, cuando el Gobierno presentó el proyecto de Presupuesto para 2026 al Congreso, estimó que el 2025 cerraría con un déficit fiscal estructural de -2,2% del PIB, duplicando la meta original. Sin embargo, ahora Hacienda está evaluando hacer un cambio en la metodología de la regla fiscal, lo que reduciría levemente el saldo negativo del año pasado.
El 23 de diciembre pasado, el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) celebró una sesión extraordinaria. Martínez, directora de Presupuestos, presentó el análisis sobre el desvío en la meta fiscal de 2023, mientras que Wagner dio una presentación sobre las actualizaciones del Banco Central y su impacto en la brecha del PIB.
El CFA señala que el Gobierno informó sobre una propuesta metodológica elaborada por Hacienda. Si implementada con efecto retroactivo, esto implicaría una disminución en el déficit estructural de 2025. Conocedores del cambio señalan que, aunque no se cumpliría la meta fiscal de 2025, sí se reduciría el déficit en “un par de décimas”.
Inicialmente, Hacienda planteó como meta para 2025 llegar a un déficit a -1,1% del PIB. Luego, relajó su objetivo a -1,6% del PIB, pero aún no lo cumpliría ya que su última estimación oficial es que el año cerró en -2,2% del PIB.
Aunque dicen que el cambio metodológico se debería analizar en su propio mérito, algunos economistas sostienen que hay otras modificaciones más profundas que se deberían hacer para perfeccionar la regla fiscal. Sin embargo, coinciden en que cualquier cambio requiere un análisis pausado y transparente.
El académico del Centro de Políticas Públicas USS, Mauricio Carrasco, afirma que uno espera que modificaciones metodológicas relevantes surjan de un proceso reposado, discutido y socializado. Es crucial que quede claro que la propuesta responde a argumentos técnicos sólidos para mantener la credibilidad de la política fiscal.
La economista de LyD, Macarena García, señala que la ley le otorga al CFA la facultad de formular observaciones y proponer cambios metodológicos. Para un análisis más acabado del cambio propuesto, sería conveniente contar con esa opinión técnica.
García explica que las actualizaciones recurrentes en las cuentas nacionales por parte del Banco Central hacen necesario analizar la metodología adecuada para incorporar esos ajustes. Más allá de este cambio en particular, sería conveniente que exista una instancia formal y transparente para situaciones como esta, donde el gobierno o el CFA plantean sus propuestas de cambios metodológicos.
