En su intervención durante la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, Paula Narváez, representante permanente de Chile, condenó la operación militar estadounidense en Venezuela. La diplomática enfatizó el compromiso chileno con el respeto al derecho internacional, la soberanía y la solución pacífica de controversias.
Narváez reafirmó que Chile no reconoce el régimen de Maduro pero subrayó que las graves violaciones a los derechos humanos en Venezuela solo pueden abordarse mediante procesos pacíficos e inclusivos. Destacó la necesidad de elecciones libres y participación ciudadana como elementos fundamentales para el futuro del país.
La diplomática recordó la experiencia chilena con la pérdida de democracia, impulsada en parte por la injerencia extranjera, y llamó a acciones multilaterales contra el crimen organizado transnacional. Aseguró que América Latina debe seguir siendo una zona de paz, rechazando el conflicto armado como solución.
Narváez advirtió sobre las graves consecuencias humanitarias de un conflicto en Venezuela y la región, resaltando la importancia del acompañamiento internacional. Argentina fue la única nación que valoró positivamente la operación militar estadounidense, considerándola una medida para proteger la seguridad regional.
