Nicolás Maduro ya no dirige Venezuela, luego de su detención durante la madrugada del sábado en Caracas. La operación fue ejecutada por fuerzas estadounidenses. Este evento generó un escenario inédito de transición forzada al poder, marcado por definiciones judiciales y señales contradictorias desde el Ejecutivo venezolano sobre quién ejerce efectivamente el mando.
En respuesta a la ausencia del jefe de Estado, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como presidenta encargada de la República. “Asuma y ejerza en condición de encargada todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la Nación”, señaló Tania D’Amelio, presidenta de la Sala, durante una transmisión de la televisión estatal. El tribunal declaró su competencia para debatir el régimen jurídico aplicable ante la “ausencia forzosa” de Maduro.
Detención y traslado
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump confirmó públicamente la detención de Maduro, calificando la operación como “contundente”. Según declaraciones oficiales del mandatario estadounidense, Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, y trasladado fuera de Venezuela bajo custodia de autoridades estadounidenses. Trump indicó que el exmandatario será presentado ante tribunales estadounidenses en los próximos días, sin precisar fecha ni jurisdicción exacta, y anunció que su Gobierno entregará mayores antecedentes en una rueda de prensa programada en Mar-a-Lago.
El mandatario estadounidense sostuvo además que, tras la captura, Rodríguez asumió funciones, señalando que mantuvo contactos con autoridades de su administración, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio. No obstante, estas declaraciones contrastaron con la postura expresada posteriormente por la propia vicepresidenta en Caracas.
Según informó The New York Times, citando a un alto funcionario venezolano bajo condición de anonimato, la operación militar de Estados Unidos en Venezuela dejó al menos 40 personas fallecidas, entre civiles y miembros de las fuerzas armadas. El diario señaló que la cifra corresponde a un balance preliminar y que algunas de las muertes se produjeron tras impactos en áreas residenciales próximas a objetivos militares.
Señales contradictorias en Caracas
Poco después del anuncio del TSJ y las declaraciones de Trump, Delcy Rodríguez apareció junto a figuras civiles y militares del oficialismo. Su aparición fue interpretada como una señal de cohesión del núcleo de poder que gobernó junto a Maduro, en medio de la transición forzada provocada por su detención.
Vacío de poder y definiciones pendientes
Aunque el fallo del Tribunal Supremo establece formalmente la sucesión, persiste la incertidumbre sobre quién gobierna efectivamente el país y bajo qué marco operativo lo hace. La decisión judicial apunta a asegurar la continuidad del Estado, pero las declaraciones públicas de las autoridades evidencian tensiones internas sobre el reconocimiento de la ausencia de Maduro y el alcance real del mandato de Rodríguez.
Hasta ahora, no se han difundido decretos, nombramientos ni decisiones ejecutivas firmadas bajo la figura de presidenta encargada, mientras se mantiene la expectativa sobre la presentación judicial de Maduro en Estados Unidos y el impacto político que ese proceso tendrá en la estructura de poder venezolana.
