El gobierno reafirma su apoyo a Michelle Bachelet para la Secretaría General de Naciones Unidas (ONU), enfatizando que se trata de un asunto estatal más que una controversia interna política. Desde La Moneda, se ha llamado a disminuir el tono del debate y centrar la discusión en los impactos internacionales potenciales para Chile. Este apoyo transversal es crucial para su proyección.
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, ha planteado que la candidatura de Bachelet debe considerarse desde una perspectiva nacional y se exige dejar atrás las disputas internas.
Posteriormente, en la reunión entre el presidente electo José Antonio Kast y Bachelet, Diego Schalper, diputado RN e integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, señaló que ese encuentro refleja una disposición al diálogo, algo que considera ausente durante la impulsión del candidato actual por el gobierno.
Paula Narváez, representante permanente de Chile ante Naciones Unidas, ha mencionado que este organismo enfrenta una brecha histórica al carecer de una líder femenina. Según ella, Bachelet posee la experiencia necesaria para asumir esta responsabilidad en un contexto marcado por conflictos globales y desafíos de seguridad.
Bachelet ha destacado el creciente reconocimiento global sobre la importancia de liderazgos diversos y su candidatura se basa en aportar desde la experiencia y el diálogo multilateral, necesarios en un momento de tensiones migratorias y conflictos internacionales.
