Darío Quiroga, sociólogo e independiente, exintegrante del comando presidencial de Jeannette Jara (PC), realizó un balance tras la derrota, afirmando que ella era “la candidata justa para este escenario”. Aseguró que ninguna otra candidatura habría podido mejorar el desempeño frente al republicano José Antonio Kast. Quiroga incluso mencionó que, si legalmente hubiera podido hacerlo durante la campaña, habría suspendido su militancia comunista, añadiendo que la suspensión era una decisión tomada.
A su juicio, Jara logró maximizar las opciones del oficialismo en un escenario adverso, marcado por la seguridad como principal preocupación ciudadana y el desgaste del oficialismo. Debido a conflictos generados por sus comentarios sobre la hermana de Franco Parisi, Quiroga debió salir del equipo en la antesala del balotaje, pero continuó colaborando informalmente durante lo que restaba de campaña.
En entrevista con La Tercera, Quiroga admitió que la derrota presidencial era “muy previsible” dada el contexto político. Destacó que Jara desde el primer día estaba convencida de poder ganar, y eso es clave para mantener la fuerza y las ganas en una campaña electoral.
Quiroga sostuvo que Jara logró instalar una discusión sobre el ingreso vital, el rol del Estado y seguridad con políticas estructurales frente a una derecha que competía con ventaja. El exasesor también reconoció que la militancia de Jara le pesó, pero matizó que probablemente el Partido Comunista es uno de los partidos menos percibidos por el electorado.
A lo largo de la campaña, recordó que si Daniel Jadue no hubiera estado con situación judicial pendiente, él habría sido el candidato del PC a la primaria. En cualquier escenario, pese a la derrota por 17 puntos, Quiroga advirtió que las distancias de segunda vuelta son más anecdóticas.
Finalmente, zanjó que Boric ganó con más del 55% de los votos y se demostró desde el primer día que su apoyo era el 25% de la primera vuelta. Matthei perdió por más que Jeannette Jara ahora, lo cual no inhabilitaba a la candidata como presidenta, aún si no hubieran cometido brutales errores.
