El presidente estadounidense Donald Trump pausó hasta el 2 de abril la aplicación de aranceles de 25% a Canadá y México, tras una conversación telefónica con su par mexicana, Claudia Sheinbaum.
Días atrás, Trump había dado un respiro similar para las automotrices, probablemente gracias al lobby del sector. “Caótico” es el adjetivo que más se escucha entre los analistas para describir la situación.
El mercado ha respondido negativamente a estas medidas: acciones en Asia y Europa caen 1%, y futuros de Wall Street intentan una recuperación, aunque el S&P500 acumula una caída del 3,6% desde la apertura del lunes.
La aversión al riesgo se ha intensificado en las tecnológicas, con el Nasdaq 100 a punto de entrar en corrección.
El impacto generado por las políticas de Trump al cambio radical del Estallido Social en Chile, destacando cómo la política se convierte en un factor crucial para el mercado financiero. Los bancos centrales estarán bajo atención hoy.
En Chile, tendremos datos de inflación; en Estados Unidos, Jerome Powell dará su discurso sobre el panorama económico poco después del reporte laboral. Las cifras recientes muestran una debilidad significativa en el empleo: en febrero se registraron 172.000 recortes de empleos, más que los 86.000 del año anterior y superando los 49.000 del mes pasado.
El mercado espera que la tasa de desempleo se mantenga en 4% y ve un incremento de las contrataciones no agrícolas con 160.000 empleos desde los 143.000 de enero. Cifras menores a lo previsto podrían intensificar los temores de “estanflación”.
El dólar ha caído en las últimas semanas, acumulando una baja del 3,6% en cinco días.
La incertidumbre generada por el aumento de aranceles afecta tanto empresas como consumidores. Aunque Trump pausó los aranceles a productos libres de arancel bajo el TLCAN, el Washington Post calcula que 40% de las importaciones de EE.UU. desde Canadá y México siguen expuestas a estos impuestos.
En la Casa Blanca, parecen escuchar los críticos: Trump ordenó que los recortes en el sector público usen “el bisturí en lugar del hacha”, una clara contradicción con su campaña de motosierra.
Una lección clave es que “el daño está hecho” debido a la incertidumbre inyectada por la volatilidad política. Otra enseñanza es que, aunque se apliquen excepciones o haya negociaciones, los aranceles estadounidenses van a subir. El secretario de Tesoro, Scott Bessent, defiende las tarifas comerciales como fuente de ingresos para financiar recortes impositivos.