En 2015, durante la Copa América, Arturo Vidal, jugador de la Juventus de Turín en ese momento, protagonizó un accidente al conducir su Ferrari después de salir del casino Monticello con estado de ebriedad.
El incidente causó un gran revuelo entre los hinchas y algunos pedían que fuera expulsado del equipo nacional.
Sin embargo, el entrenador Jorge Sampaoli estaba decidido a echar a Vidal, pero la mayoría del plantel y el presidente de la ANFP, Sergio Jadue, apoyaron al jugador y solicitaron su continuidad.
Finalmente, Vidal siguió jugando y fue parte importante en la victoria de Chile en la Copa América 2015, incluso anotando un gol en la goleada ante Bolivia (5-0) después del incidente.
El exjugador Mauricio Pinilla, campeón con Chile en casa en 2015, recordó que él fue el primero en comunicarse con Sampaoli y contarle lo que había pasado con Vidal.